May
FIN DE SEMANA EN EL PARAÃSO
En (OPINIÓN) por Julio Carballal el 05-05-2009
Tags : Alberto Núñez Feijóo, Mariña, Mercado, Occidente de Asturias, Peñarronda
Saben ustedes, queridos amigos, que en la vida todo es relativo y lo que para unos es bueno para otros no lo es tanto, incluso para algunos es francamente malo. Y que conste que no me refiero ni a la polÃtica ni al fútbol. También es cierto que en muchas ocasiones lo que se tiene no se aprecia y se busca o envidia aquello que otros poseen creyendo que es mejor que lo nuestro. Esto, desde mi punto de vista, no es más que el reflejo fiel del inconformismo humano, que no tiene que ser malo por definición, ya que gracias a él se ha avanzado y progresado a lo largo de la historia.
Seguramente, por efecto de la costumbre, no apreciamos en esta Mariña de Lugo y el Occidente de Asturias, lo mucho y bueno que tenemos; tranquilidad, al menos de momento, paisaje, gastronomÃa, clima…y cientos de cosas más. Cada vez que hay un puente o unas vacaciones hacemos cientos o miles de kilómetros, para buscar muy lejos, las sensaciones que aquà tenemos y no apreciamos, y yo entono el mea culpa, ya que soy el primero en caer en ese defecto tan común.
Sin embargo este fin de semana-puente fue diferente. Debido a los actos de homenaje a D. Leopoldo Calvo-Sotelo que se desarrollaron sábado y domingo en Ribadeo, opté por quedarme, y como, si el tiempo se administra bien da para todo, tiempo tuve de cumplir con las obligaciones previstas y de disfrutar de la playa y otros encantos de esta comarca.
El sábado con un dÃa espléndido de sol y agradable temperatura, decidà acudir a la playa, a Peñarronda en Castropol, aunque en realidad estuve en Tapia de Casariego ya que a este municipio pertenece la parte más oriental y más abrigada del “nordés”. Allà redescubrà el paraÃso. El placer de una tarde de sol en una playa bellÃsima y prácticamente desierta. No éramos más de 15 personas y dos perros en una playa enorme. Un lujo para los sentidos y por el que cualquier urbanita darÃa su bolsa y su vida - algunos lo hacen pagando con sudor y lágrimas la hipoteca de su segunda residencia para disfrutar de la misma playa pero abarrotada de gente durante unos dÃas en julio y agosto-.
Aquà el paraÃso lo tenemos al lado de casa y gratis. Disfrutémoslo mientras podamos es un lujo al alcance de unos pocos privilegiados, los que aquà vivimos. Supongo que ahora entenderán el titulo de este artÃculo. Claro que en esa comarca existen otros muchos paraÃsos que yo les recomiendo “redescubrir”.
Hablemos ahora del homenaje a Leopoldo Calvo-Sotelo. Perfecto y emotivo. El sábado entrega de la medalla de oro del ayuntamiento a tÃtulo póstumo y posterior presentación del libro homenaje en el que han escrito amigos y personas que compartieron momentos y experiencias con D. Leopoldo. Altamente recomendable su lectura, es un buen tocho, pero ameno, interesante y lleno de fotografÃas para el recuerdo y para descubrir al gran hombre y polÃtico que fue Leopoldo Calvo-Sotelo. Si no lo tienen lo pueden adquirir en cualquiera de las librerÃas de Ribadeo.
El domingo en el puerto deportivo, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, descubrió el monumento, un altorrelieve en bronce con la imagen del ex presidente navegando en su bote de vela, el JuanÃn, sobre un fondo de carta náutica de la rÃa. Un acto vistoso en un dÃa de fuerte nordés como si el viento que tantas veces llenó la vela de su bote, no quisiera perderse ese momento.
Allà estaba la familia, los amigos, algunos curiosos, muchos polÃticos y muchos medios de comunicación. Eché en falta un mayor número de ribadenses de a pié. Pero en fin…
Sirvió este homenaje para que el nuevo presidente de la Xunta de Galicia, Núñez Feijóo, realizase su primera visita oficial a Ribadeo y creo que sorprendió gratamente. Llano, cercano, sin protocolo y hasta casi sin escolta, una imagen inusual hasta ahora en un presidente de la Xunta. El señor Fraga primero y el señor Touriño después, acostumbraban a vestir sus apariciones de gran boato y parafernalia amén de un gran despliegue de seguridad. Con Feijóo parece que todo esto ha cambiado y para bien. Llegó en el Citroën oficial con una discretÃsima escolta acompañado de Mar su asistente-secretaria ya desde la época en la que era Director General de Correos y caminando y estrechando manos, parándose a charlar y como un paisano más.
VenÃa sin prisa, descubrió la placa, pronunció su discurso, escuchó el del alcalde, el del presidente de la diputación, el del hijo del homenajeado, charló con todo el mundo y bromeó con los nietos de Calvo-Sotelo. Estrechó manos, dio y recogió abrazos y posó para las fotos. Todo esto con una sonrisa y naturalidad aplastante nunca vista antes en un presidente de la Xunta, y les aseguro que los he visto a todos y muchas veces.
Posteriormente alguien le convenció para subir andando hasta el parque para visitar la feria que allà se estaba celebrando, y aunque no estaba en el programa, aceptó sin problema, para disgustó del servicio de seguridad que no contaba con eso.
 Una vez allà comió queso con pan, bebió vino, charló y bromeó con los vendedores y con los visitantes, dio en definitiva la imagen de un tipo normal como cualquiera de los que allà estaban pero que además es el presidente de La Xunta y tiene que tomar importantes decisiones para liderar un proyecto polÃtico que lleve a Galicia entre las comunidades punteras de España y colabore a sacarnos de la crisis. Y eso estoy seguro de que lo hará bien el señor Feijóo, ya que si algo es, es buen gestor. Lo ha demostrado en su ya larga trayectoria al frente de organismos públicos, Correos, la Seguridad Social…en fin que como le gustaba decir a Feijóo en campaña, hay partido. Sà hay partido y tenemos presidente, hay equipo y la competición será dura pero no faltan ilusión y ganas. Si yo estaba convencido de que este presidente era y es un buen gestor, ahora estoy convencido de que es un presidente que no sufrirá ” el sÃndrome de la Moncloa†, aquà San Caetano, como le gustaba recordar a Leopoldo Calvo-Sotelo. El polÃtico que pierda el contacto directo con el pueblo estará perdido ya que no estará gobernando para los que le han elegido y eso el pueblo lo perdona cada vez menos. Feijóo lo tiene claro, lo recordó en su discurso en el puerto. Ojalá Feijóo no cambie. Asà va bien, muy bien.
Por cierto les cuento un cotilleo; Durante la visita improvisada del presidente a la feria del parque, arropado por concejales, alcaldes, diputados y senadores, todos del PP, hubo un momento en que el alcalde de Ribadeo, del BNG, estaba solo entre tanto “enemigo” polÃtico y uno de ellos le preguntó, ¿estás cómodo Fernando..? A lo que Fernando Suárez respondió con naturalidad y con la verdad, dijo sÃ, estoy muy cómodo. Entonces el mismo miembro del PP le pregunta y tú crees que si fuese al revés, un alcalde del PP rodeado de cargos del Bloque y con un presidente del BNG, ¿vosotros le harÃais sentirse tan cómodo como estás tú aquÃ…?. Supongo que Fernando se quedarÃa reflexionando, y no por él, pero sà por algunos de su partido…





