YA TENEMOS MEJORES CARRETERAS, AHORA NECESITAMOS MÁS INDUSTRIA

En (OPINIÓN) por Julio Carballal el 03-09-2009

Tags : , , , , ,

A nadie se le escapa que las comunicaciones son a  día de hoy el elemento básico para el desarrollo de un pueblo o una comarca. Si hablamos de la Mariña de Lugo y del Occidente de Asturias, tendremos que concluir necesariamente que hemos sido los grandes olvidados durante siglos, tal vez por eso de que desde Asturias y principalmente desde Galicia no se iba a ninguna parte, y me explico para evitar malos entendidos.

 

Somos la esquina verde de la península, pero somos eso la esquina que acaba en Finisterre, el fin de la tierra y partiendo de la consideración ancestral de que allí, aquí en Galicia, se acababa el mundo, para qué hacer carreteras que no llevaban a ninguna parte?. Una lógica aplastante pero injusta que se ha mantenido hasta hace bien poco.

 

Por fortuna ahora las cosas están cambiando, eso sí lentamente, en ocasiones con una lentitud exasperante. Hablamos de la autovía del Cantábrico, del todavía lejano Ave, del cada día más cercano pero incompleto aeropuerto de Asturias sin sistemas de aterrizaje y despegue en condiciones de poca visibilidad, a pesar de estar ubicado en una zona de abundantes nieblas..etc.

 

Por fin, y poco a poco, estamos acercándonos al mundo, y aquí surge la duda de si estaremos preparados o no para asumir esas teóricas ventajas y sobre todo para beneficiarnos colectivamente de ese progreso. La autovía del Cantábrico que no estará concluida hasta 2012 como muy pronto,  nos traerá una facilidad para conectarnos con el mundo como nunca antes habíamos conocido, pero ¡ojo! Que si  no andamos listos puede significar la ruina para el modelo socioeconómico de algunos municipios de esta comarca, precisamente los que tienen en el comercio su principal referente económico, y aquí no hace falta dar nombres ya que cada uno sabe de que va la copla.

 

La autovía es una vía de alta velocidad, bueno en realidad  no tanta, 120 kilómetros a la hora en el mejor de los casos y hasta 80 en el peor, que hay que poner límites nos dice la DGT para evitar muertes, cuando en realidad lo que quieren decir es que hay que evitar que baje la recaudación por multas que la cosa está muy “achuchá” en las arcas del Estado y todos tenemos que contribuir sí o sí. Pero aunque sea a una media de 100 kilómetros a la hora, en poco más de 60 minutos estamos o estaremos, en ciudades como Avilés, Gijón, Oviedo, Lugo o Coruña, ciudades todas ellas con una oferta en variedad y precio, que no en calidad, muy superior a la de cualquiera de los municipios de esta comarca. Amén de oportunidades para el ocio y la cultura que aquí tampoco tenemos.

 

 Por lo tanto a partir de ahora el aislamiento secular se ha acabado y tenemos que inventar nuevas formas y fórmulas no ya de atraer clientes, más bien se trata de evitar la fuga de los que tradicionalmente lo han sido. Y aquí sí que tenemos que implicarnos todos sin excepción, incluidas las diferentes administraciones públicas, ya que la iniciativa privada hasta ahora ha tirado del carro casi en solitario, siendo ese un esfuerzo grande pero llevadero en época de bonanza económica, ahora que han llegado las vacas flacas y famélicas ya no pueden  arrastrar esa carga. Es necesario diversificar y aumentar el peso de la industria en esta comarca, siempre lógicamente dentro de la sostenibilidad y el máximo respeto por el medio ambiente.

 

Las modernas vías de comunicación deben de significar importantes oportunidades para el despegue definitivo de esta amplia y rica comarca, pero como nos descuidemos nos pueden convertir en pueblos casi fantasma durante una buena parte del año destinados a recibir la avalancha de turistas dos meses de cada 12. Y eso evidentemente no sería nada bueno.

 

Es necesario conservar y apoyar lo que ya tenemos y nos distingue y apostar por aquello otro de lo que carecemos, la industria, para garantizar el futuro y poder aprovechar las ventajas, ahora sí,  de estar conectados con Europa.

 

Señores alcaldes, diputados autonómicos y estatales, senadores y demás miembros y “miembras” de la respetable clase política, pónganse las pilas y céntrense en lo que realmente importa a la población, y como lo que a ustedes les importa más que cualquier otra cosa es conservar el sillón, ándense con ojo, ya que si esto se hunde y los jóvenes y menos jóvenes tienen que buscarse la habichuelas en otros lares, a ver quien les vota. Conclusión, su sillón también está en peligro.

 

 

Comentarios:

1 Comentario en “YA TENEMOS MEJORES CARRETERAS, AHORA NECESITAMOS MÁS INDUSTRIA”


  1. Hay que ser muy optimista para pensar que la autovía San Ciprián-Barreiros, el corredor, la Trancantábrica, nuevos aeropuertos o el AVE van a llegar en un futuro próximo. Por ahora no dejan de ser proyectos virtuales que siempre acaban relegados a horizontes lejanos de los que quizá solo disfrutarán nuestros nietos.

    Pero si esto es grave, mucho más que ni tan siquiera sean capaces de garantizar un estado de nuestras infraestructuras de calidad, que requiere un mínimo mantenimiento. Grandes tramos de la carretera nacional 634 presentan un estado lamentable, llena de baches o desconchones en zonas como la variante de Foz, en Lourenzana o Mondoñedo… y esto tan sólo por poner un ejemplo.

    Da pánico viajar a Lugo o a Santiago por un pavimento claramente deficiente que te obliga a ir dando botes. Si está mal que nos olviden y no inviertan lo suficiente para garantizar las comunicaciones del futuro, más lamentable es aún que desatiendan las pocas y malas carreteras por las que estamos “condenados” a circular la mayoría de los vecinos de esta comarca.

    No dudo del trabajo y la dedicación de los responsables de mantenimiento de las carreteras de Fomento. Supongo que será falta de dinero, de ganas, o las consecuencias de que Pepiño Blanco no veranee aquí. Pero algo tiene que cambiar. Y sin renunciar a todos esos proyectos de futuro que nos tendrán tan bien comunicados reclamemos también unas carreteras con la dignidad suficiente, como para que no nos estemos jugando aún más la vida cada vez que nos ponemos tras un volante.

Deja un comentario