Dicen que la ignorancia es la madre del atrevimiento. En los tiempos que corren, ciudadanos de a pié, políticos, funcionarios y otros, somos libres de expresar nuestras opiniones. El sistema democracia garantiza eso, el que todo el mundo pueda aportar algo a nuestra sociedad, sea ideológica o materialmente. Ahora bien, cuando el que habla o escribe, no posee ni la información correcta, ni la formación en ese ámbito y en algunos casos ni la fuerza moral necesaria para defender esas ideas o hechos, lo más prudente sería guardar un discreto silencio o cualificarse.
El poder es goloso y a él acuden muchos a costa de pisar a algunos y embaucar a otros. Refiriéndome a las infraestructuras en la Mariña Lucense, compruebo sorprendido como algunos personajes sin formación específica ni experiencia avalada, hablan y hablan de manera gratuita, lanzando afirmaciones incoherentes, desconociendo las leyes al respecto y solapando ocultamente intereses personales. (Léase linea de suimistro eléctrico y subestación para Ribadeo.) Ahí intervienen de manera inequívoca algunos medios de comunicación, que sin contrastar las noticias, se hacen eco de las aseveraciones de individuos con el exclusivo afán de protagonismo y sin aportación alguna a la comunidad.
También se dice que cada sociedad tiene lo que se merece. No creo que nos merezcamos un clima de permanentes confrontaciones, de personajes poco aptos y tampoco creo que nos merezcamos estar anclados casi en el siglo XIX cuando otras áreas geográficas cercanas nos sacan algún lustro de ventaja. Es facil defender lo auténtico, lo de siempre, lo autóctono y lo original, defender lo que haga falta, desde la cómoda posición de una nómina pagada por todos los ciudadanos. Cuando se trata de potenciar una región hay que valorar aspectos tanto rurales como urbanos y teniendo siempre presente la coyuntura socioeconómica del entorno y que todo tiene un coste, sea social, económico o político, incluso medioambiental. Saber ubicarse en el contexto real de toda una región encuadrada en un pais, España y en un continente, Europa. Mirarse el ombligo solo genera pan para hoy y hambre para mañana. Tiempos de crisis son tiempos de arrimar el hombro y cooperar, pero también son tiempos para mirar con perspectiva. Perspectiva de crecimiento sostenido y compatible con la evolución del progreso tecnológico. Eso pasa por mirar más allá de las actividades estacionales como el turismo o la hostelería y darse cuenta de que exclusivamene con esas actividades, no progresa ni se sustenta una sociedad. El valor de infraestructuras como carreteras, redes de suministro energético o intercambiadores modales, es algo indudable y mejorará nuestra calidad de vida Entiéndase calidad de vida, no solo el ver "las tranquilas vacas pastando en los verdes prados cerca del limpio mar donde los barcos de vela navegan y las lanchas traen a tierra sus capturas " sino que ademas nos merecemos PYMES más competitivas que ofrezcan dignos puestos de trabajo, servicios sanitarios acordes y actividades socioculturales enriquecedoras. Ésto genera lo uno. Es una cadena. De otra forma seguirá siendo el descanso del veraneante. Educación y transparencia institucional, dos puntos fundamentales para luchar contra la situación actual. Humildad y trabajo, actitudes que cada uno de nosotros debemos asumir. Solo así seremos capaces de darle la vuelta a la situación.
David Menéndez Seoane - Ingeniero Industrial ( Karlsruhe University of Applied Sciences - Deutschland) Ingeniero T. Industrial ( Universidad de Oviedo - España ) - David Menéndez Seoane |
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Xa era hora
Escrito por: Pitín () on 23-04-2009 08:53